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(Ajedrez) No es una jugada, ni aún la mejor jugada que tu debas buscar, sino un plan comprensible.
| Eugene Znosko-Borovsk | 
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(Sobre el aburrimiento.) Esa zona que ni avanza, ni recula, que se pudre, que huele mal, de la que no sale nada.
| Victoria Abril | 
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¿A qué se reduce el orador, si habla en monólogo y nadie le pincha ni le excita? Forzosamente se entorpecerá y languidecerá.
| Juan Luis Vives | 
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¿Quieres vivir tranquilo? Pues trata a la gente, pero vive solo; no emprendas nada ni de nada te duelas. ¿Quieres vivir dichoso? Pues empieza por sufrir.
| Iván S. Turgueniev | 
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A un filósofo le preguntaba una mujer joven: - ¿Cómo explica usted que a personas que nos quieren no les tengamos nosotros ni afecto ni simpatía? - Ah, señora!, contestó el filósofo, yo no he estudiado aún a los monstruos.
| Pío Baroja | 
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Aquellos que padecen una indigestión o una borrachera no saben lo que es comer ni lo que es beber.
| Anthelme Brillat-Savarin | 
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Así como los objetos más fáciles de ver no son los demasiado grandes ni los demasiado pequeños, también las ideas más fáciles en matemáticas no son las demasiado complejas ni las demasiado simples.
| Bertrand Russell | 
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Aunque estés solo, no debes decir ni hacer nada malo. Aprende a avergonzarte más ante ti que ante los demás.
| Demócrito de Abdera | 
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Avaro es el que no gasta en lo que debe, ni lo que debe, ni cuando debe.
| Aristóteles | 
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Ciudadano verdaderamente libre es aquel que no depende de los gobiernos ni les debe nada.
| Alfred de Vigny | 
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Como matemática denominamos al campo en el cual en realidad nunca sabemos de lo que hablamos, ni aun en el caso de que sea cierto.
| Bertrand Russell | 
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Contra el callar no hay castigo ni respuesta.
| Miguel de Cervantes | 
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Convertid un árbol en leña y podrá arder para vosotros, pero no producirá ya flores ni frutos.
| Rabindranath Tagore | 
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Cuando estoy con un amigo no estoy solo ni somos dos.
| Eustache J. Langlois | 
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Cuando uno se halla habituado a una dulce monotonía, ya nunca, ni por una sola vez, apetece ningún género de distracciones, con el fin de no llegar a descubrir que se aburre todos los días.
| Germaine de Staël | 
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